La Dirección Distrital de Investigaciones (DDI) de Pehuajó estuvo a cargo de numerosos allanamientos en la ciudad bonaerense de Daireaux.
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Cae una banda de apuestas clandestinas online

David Preciado - 30-08-2019

Cayó una banda de apuestas ilegales en DaireauxLa Dirección Distrital de Investigaciones (DDI) de Pehuajó estuvo a cargo de numerosos allanamientos en la ciudad bonaerense de Daireaux. El resultado fue la detención de 3 personas, de 25, 48 y 68 años, relacionadas con un negocio de juego online que funcionaba en forma clandestina, a diferencia de los mejores casinos en línea. El operativo tuvo lugar el viernes 23 de agosto.

El resultado de los allanamientos

A través de 3 allanamientos, los investigadores se incautaron 82 000 de pesos argentinos, 19 cheques, 400 dólares, cuadernos, libretas, celulares y otros documentos relevantes para el desarrollo de la causa. También encontraron pendrives, notebooks y computadoras personales que permitieron desbaratar a este grupo dedicado a lucrarse con apuestas clandestinas en línea.

Al frente de los arrestos estuvieron integrantes de la comisaría local junto a los detectives de la DDI. Leandro Cortelezzi, fiscal de Daireaux, lideró las requisas en un kiosco y los hogares de los sospechosos, además de una empresa de transporte. Gracias a estos procedimientos, se sumaron a la causa un auto Volkswagen Gol Trend, una camioneta Citröen Berlingo, un fusil 308 con mira camuflada, una carabina calibre 22 con mira telescópica, una carabina sin mira, 2 escopetas y municiones para todas esas armas. 

Las apuestas clandestinas en Argentina

Pero el hecho anteriormente relatado no tiene nada de extraordinario. Dos meses atrás, detuvieron al organizador de peleas de gallo que tenían más de 40 involucrados. Lo curioso es que las realizaban detrás de una iglesia evangélica.

Las riñas de gallos son parte de una Argentina oculta, apenas iluminada por series como Un gallo para Esculapio, que muestra la ligazón entre los organizadores y las bandas de piratas del asfalto. En este caso, a los vecinos del barrio San Jorge, en Florencio Varela, les pareció extraño el movimiento de tantos autos en una cuadra que solía ser tranquila. Y después, quedaron perplejos cuando varias personas empezaban a bajar cajas de esos autos.

Sin dudarlo un segundo más, los vecinos llamaron a la policía, que mandó a un oficial vestido de civil. El policía caminó por un pasillo hasta que entró por una puerta que estaba al lado de una iglesia evangélica llamada "Iglesia Estanque de Siloé". Al fondo del lote lo esperaban el ring donde peleaban los gallos, además de las jaulas para transportar a los combatientes, una pizarra para anotar las apuestas y tablones para que el público se sentara.

Entre gallos y medianoche

Más allá del oficial que hizo el descubrimiento, 20 policías se encargaron de llevar a la Comisaría 1era de Florencio Varela a 48 hombres que participaban del evento. No obstante, el único detenido fue el organizador, de 57 años y dueño de ese lote, cuya mitad alquila a la iglesia.

De los 42 gallos que encontraron en el lugar, el organizador declaró que los apostadores habían llevado 19, los otros 23 eran de él. Justamente, haber encontrado el circuito de peleas en pleno funcionamiento permitió a los investigadores sumar un nuevo delito, el de maltrato animal. Veterinarios municipales se encargaron de revisar a los gallos rescatados, darles agua y maíz, además de tapar la jaula para no perturbarlos. Vale la pena aclarar que esos gallos, entrenados para pelear y matar, sufrirían un grado alto de estrés si alcanzaran a ver a quienes serían sus competidores en el ring.

Las apuestas empezaban en 500 pesos que, acumulados entre todos los apostadores, sumaron 30 000. Estos circuitos de apuestas clandestinas fueron retratados también en películas como Aniceto, de Leonardo Fabio, esta vez con una mirada más romántica sobre un mundo tanguero, de guapos de arrabal.

Los galgos

Las carreras de galgos, por otro lado, quedaron prohibidas por ley a finales del año 2016. El proyecto recibió 132 votos a favor, 17 en contra y 23 abstenciones. Ante esta situación, los organizadores decidieron mudarse a Uruguay, pero las carreras de galgos en Argentina no terminaron. Si bien las organizaciones protectoras de animales consideraron que la prohibición fue un logro de toda la sociedad, en 2018 la policía de Neuquén tuvo que intervenir en una carrera clandestina. Se desarrolló en una chacra de Vista Alegre. Lo más notorio es que el mes anterior ya se había producido otra carrera. Como en la riña de gallos, a los vecinos les llamó la atención que se reunieran tantos vehículos, unos 50. Pero a diferencia de esa ocasión, la carrera de galgos todavía no había comenzado, por lo que la policía no pudo rescatar a los animales ni detener a nadie.

Según la nueva ley, quien participe en una carrera de galgos sufrirá una pena de entre 3 meses y 4 años de prisión, además de una multa de entre 4000 y 80 000 pesos argentinos.